Ir al contenido

Venezuela lleva más de una década sin reportar: cómo se reconstruye desde fuera

No hay una sola cifra venezolana en la base de comercio de Naciones Unidas desde hace años. Pero 98 países declaran haberle vendido, y con eso se puede reconstruir qué importa y de quién.

Le preguntamos a la base de comercio de Naciones Unidas qué importó Venezuela en 2024, y no conseguimos nada. Preguntamos por 2022, 2020, 2018 y 2015: lo mismo.

Venezuela lleva más de una década sin enviar sus estadísticas de aduana a Naciones Unidas. Para cualquiera que quiera entender ese mercado con datos públicos, el país simplemente no existe.

Salvo que sí existe, y hay una forma de verlo.

Si el país no habla, preguntas a quien le vende

Se llaman estadísticas espejo y la idea es sencilla: toda importación es la exportación de alguien. Si Venezuela no declara lo que entra, se puede sumar lo que noventa y ocho países declaran haberle mandado.

En 2024, esos noventa y ocho países declararon exportarle 14.100 millones de dólares. Concentrados de una forma que dice bastante:

País Valor Parte
China 4.801 M USD 34%
Estados Unidos 4.232 M USD 30%
Brasil 1.200 M USD 8%
Colombia 1.004 M USD 7%
Argentina 318 M USD 2%
Türkiye 307 M USD 2%

Dos países explican casi dos tercios de lo que entra.

Qué le entra

Agregando por capítulo arancelario lo que declaran esos cuatro primeros proveedores —el 79% del total—, la foto es esta:

Capítulo Valor Parte
27 · Combustibles y aceites minerales 2.150 M 19,1%
84 · Máquinas y aparatos mecánicos 1.207 M 10,7%
85 · Material eléctrico 1.141 M 10,2%
87 · Vehículos 925 M 8,2%
39 · Plásticos 607 M 5,4%
10 · Cereales 490 M 4,4%
23 · Residuos de la industria alimentaria 341 M 3,0%
17 · Azúcares 300 M 2,7%
40 · Caucho y sus manufacturas 199 M 1,8%

El primer renglón cuenta una historia por sí solo: un país exportador de petróleo importando dos mil ciento cincuenta millones de dólares en combustibles refinados. Es la consecuencia directa de un parque de refinación que no opera a capacidad, y aparece en los datos de aduana de sus vecinos sin que Venezuela tenga que decir nada.

Lo que este método no ve

Hay que ser explícito con los límites, porque un número reconstruido invita a tratarse como si fuera igual de firme que uno declarado. No lo es.

Es la foto del vendedor. Falta todo lo que viene de países que tampoco reportan a Comtrade, y no son pocos en la región.

Son valores FOB. Lo que declara quien despacha, sin flete ni seguro. Poner esa mercancía en Venezuela cuesta más de lo que dicen estas cifras.

No incluye lo que no se declara. Ni contrabando, ni comercio informal por la frontera, ni operaciones fuera de los canales aduaneros. En Venezuela eso no es un margen de error menor.

Y es una foto del origen declarado, no del fabricante. Buena parte de lo que sale de Estados Unidos o de Colombia hacia Venezuela se fabricó en otro sitio.

Con esas cuatro advertencias, la reconstrucción sigue siendo mucho mejor que nada — y es lo único que hay.

Por qué esto importa más allá de Venezuela

El método sirve para cualquier país que no reporte, y hay varios. Y sirve también como control cruzado para los que sí reportan: si un país declara haber importado mucho menos de lo que sus proveedores declaran haberle mandado, esa diferencia es información.

Lo aplicamos a diario sin darnos cuenta en la sección de precios: la tabla de orígenes de cada partida se calcula desde el lado del importador, y es justamente la que nos delató que a nuestra lista de exportadores le faltaba la India.

Cuando una fuente calla, la respuesta rara vez es que no hay datos. Casi siempre es que hay que buscarlos del otro lado del mostrador.

¿Buscas este material para un proyecto?

Estas cifras dicen de dónde sale el material y en qué orden de magnitud se mueve. Lo que no dicen es qué grado te conviene ni qué proveedor cumple el plazo. Cuéntanos qué necesitas, en qué cantidad y para cuándo, y lo miramos con tu especificación en la mano.

Solicitar una cotización